Utilizar yema de los huevos

Cómo aprovechar las yemas de huevo.

Conoce todas las propiedades que te brinda las yemas de huevo.

En varias recetas que incluyen huevo, encontramos que una gran mayoría las claras se llevan todo el protagonismo y sugieren dejar a un lado las yemas y es donde todos nos preguntamos ¿qué hacer con las yemas? Quizás las deseches sin ningún problema, pues aún existe el viejo mito alrededor de la yema de huevo pensando que es perjudicial.

Lo cierto es que en la yema de huevo se concentra prácticamente toda la grasa del huevo y es la mayor fuente de vitaminas y minerales que se deben aprovechar llevando una alimentación balanceada.

En Recetas Nestlé® queremos que en todos los hogares del mundo exista la regla del cero desperdicio de alimentos en la cocina. Por eso queremos que conozcas más sobre las yemas de huevo y otros usos que les puedes dar gracias a las fantásticas propiedades culinarias que tiene.

PROPIEDADES DE LAS YEMAS DE HUEVO

El huevo es un ingrediente básico en muchas preparaciones y además uno de los alimentos más completos y recomendados para incluir en el día a día por su alto contenido en proteínas, pero por ciertos mitos y rumores sobre este alimento, ha hecho que muchos se reúsen a comer la yema pensando que es perjudicial al subir los niveles de colesterol y por esta creencia se echan a perder todas sus propiedades nutricionales.

La yema es la tercera parte del peso total del huevo y su función biológica es la de aportar nutrientes y calorías. La yema se diferencia de la clara por su característico color amarillo que se debe a la presencia de carotenoides que a su vez es rico en vitamina A. También contiene vitaminas B, B12, D y K, entre los minerales más importantes están el calcio, sodio, hierro, potasio y ácidos grasos insaturados omega 3 y 9. Adicional a esto, la yema posee colina, luteína, zeaxantina, lecitina y un alto contenido en antioxidantes.

Vas a encontrar que algunas yemas son más pálidas que otras, siendo este un aspecto para determinar su calidad, pero la verdad es que el color no afecta la composición nutricional del huevo, ya que el color es depende de numerosos factores como la alimentación del animal, salud intestinal o el manejo en su crianza, entre otros.

CÓMO SEPARAR LA YEMA DE LA CLARA

Para las recetas que te piden solo las yemas o las claras o usan ambas partes, pero en diferentes momentos, debes tener un poco de práctica para que queden completamente separadas. A continuación, te contamos varias formas de hacerlo, elige el método que creas que te funciona mejor.

  • SEPARAR CON LA CÁSCARA

    Quizás te veas más profesional con esta técnica, ya que puede requerir algo de confianza y seguridad para tener una ruptura relativamente limpia para que la cáscara no rompa la yema. Para esto debes romper el huevo dándole un pequeño golpe sobre una superficie plana o en el borde de un tazón. Sobre un recipiente comienza a inclinar la yema con cuidado para irla traspasando de cáscara a cáscara, dejando que la clara de huevo caiga hacia el recipiente, repite este movimiento hasta que quede solo la yema en la cáscara. Si al romperlo te quedo un pequeño pedazo de cáscara, usa la otra mitad de cáscara para recogerlo.

  • SEPARAR CON LA MANO

    Si no tienes problema con la textura y el olor del huevo y puedes con comodidad untarte las manos con huevo crudo, este método te será muy fácil. Rompe el huevo y con las manos limpias pasa el contenido a tu palma y úsalas como un colador para que la clara se escurra entre tus dedos.

  • SEPARAR CON UNA BOTELLA

    No es el método más utilizado ni el que se ve más profesional, pero lo cierto es que es efectivo. Si tienes en casa una botella de plástico vacía y completamente limpia úsala para poner en práctica este método. Para esto debes romper el huevo y dejarlo sobre un plato, acerca la botella, apriétala un poco y pon la abertura sobre la yema. Cuando esté en contacto con la yema afloja la presión que estás ejerciendo y la succión creada por el vacío llevará la yema directamente al interior de la botella.

FUNCIÓN DE LA YEMA EN PREPARACIONES

No solo las claras son las que hacen todo el trabajo en las recetas, las yemas también cumplen un papel fundamental en las preparaciones agregando profundidad, sabor en varias recetas de repostería por ejemplo intensifica el sabor en galletas, panes, hojaldres entre otros.

Las yemas poseen 6 o 7% de lecitina convirtiéndolo en un gran agente emulsionante, debido a su viscosidad la yema de huevo desempeña un papel fundamental en la elaboración de varios tipos de salsas entre ellos la mayonesa.

Muchos alimentos no sabrían ni se verían igual sin el color que aportan las yemas. El característico color de las yemas del carotenoide xantofila también contribuye a que los alimentos elaborados tengan un atractivo color amarillo y dorado. Las yemas conservan su tono amarillo a través de la cocción, horneado y congelación.

¿CÓMO ALMACENAR LAS YEMAS?

Ahora que ya sabes todas las propiedades que tiene la yema de huevo vas a pensarlo dos veces antes de elegir desecharlas. La buena noticia es que no tienes que utilizarlas de inmediato para evitar el desperdicio, puedes almacenar las yemas de huevo en el refrigerador durante 2 a 4 días. Para tenerlas casi frescas y que no pierdan la textura simplemente coloca las yemas en un recipiente y llénalo con suficiente agua para cubrir las yemas, cuando vayas a utilizarlas en alguna preparación escúrrelas para retirar el exceso de agua.

Si consideras que va a pasar un buen tiempo antes de usarlas, hay quienes aconsejan congelarlas y pueden llegar a tener una vida útil hasta por 1 año. Para evitar que la yema se vuelva espesa y pierda su viscosidad el consejo es mezclar la yema de huevo con una pieza sal o ½ cucharadita de azúcar o jarabe de maíz.

PREPARACIONES CON YEMA DE HUEVO

Las yemas de huevo que pensabas desechar no solo te evitarán desperdiciar comida y dinero, pues puedes darles un nuevo uso para crear deliciosas recetas. En Recetas Nestlé® te damos algunas ideas que puedes hacer con ellas.

1. SALSA HOLANDESA

Esta famosa salsa que tiene su origen en Francia y no en los países bajos como muchos pensarían, es una salsa básica que cualquier cocinero principiante o experimentado debe saber hacer, pues no solo acompaña pescados, mariscos y verduras, también es el ingrediente principal de los famosos huevos benedictinos.

Seguro ya la habrás probado y no sabías que está hecha con las yemas de huevo, mantequilla y un poco de zumo de limón.

2. STEAK TARTAR

El steak tartar o el bistec tártaro es el plato preferido para los amantes de la carne, es un plato tradicional que no pasa de moda. Tal vez por su preparación y apariencia a más de uno no se le antoje en ordenar este plato, pues tiene como ingrediente principal la carne de vacuno cruda, acompañada de cebollas, pimientas, alcaparras y yema de huevo, además de otras especias que le dan un sabor único.

3. PASTA CARBONARA

Al igual que todas las pastas, según el restaurante podemos encontrar distintas variaciones en su receta donde emplean el huevo entero, pero la pasta carbonara en su versión más tradicional italiana se elabora usando solo la yema de huevo.

Para hacer la salsa carbonara se debe batir las yemas con queso rallado con una pizca de sal y pimienta, de esta forma la pasta quedará con un sabor más intenso y una textura perfecta.

4. MAYONESA

Con las yemas que tienes en casa puedes hacer a la reina de las salsas, la deliciosa y cremosa mayonesa. La mayonesa es una emulsión de grasa y agua donde la yema de huevo cumple una función clave al es un gran emulsionante natural, siendo el ingrediente ideal para unir estas dos fases en la mayonesa.

5. SABAYÓN O SAMBAYÓN

Un postre de origen italiano de pocos ingredientes sirve para rellenar tartas o simplemente para comerlo a cucharadas en su presentación en vaso o copa. Esta increíble crema fluida y dulce se realiza con muy pocos ingredientes, solo se necesita vino, azúcar y yema de huevo.